"Les animo a todos a buscar a Jesús, a entusiasmarse con el Evangelio y a continuar sirviendo a Jesús"

Padre Pablo Fernández-Martos, nuevo asesor servidores del Altar

El día sábado 23 de abril monseñor Francisco Javier ha nombrado al Pbro. Pablo Fernández-Martos Montero como el nuevo asesor diocesano de los servidores del Altar de la diócesis.

El padre Pablo, hijo de Cristina y Antonio y sexto de siete hermanos, proviene de la diócesis de Getafe, España. Comienza su vida en la iglesia a los 12 años en la parroquia “San Jorge” de Madrid. Ordenado Sacerdote en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles, por Monseñor Francisco José Pérez y Fernández-Golfín, primer obispo de Getafe.

Ya ordenado comenzó su ministerio en la Parroquia Santo Domingo de Silos, en la localidad de Pinto. Luego le siguieron siete años como formador del Seminario Menor  de la diócesis de Getafe siendo al mismo tiempo párroco en la Parroquia San Juan Bautista, dentro del municipio en que se encuentra esta institución formativa.

De ahí fue destinado a la Parroquia Virgen del Carmen, en la ciudad de Móstoles, donde se desempeñó como párroco hasta que fue enviado a nuestra diócesis de Villarrica como Director Espiritual del Seminario, cargo en el que se desempeña en la actualidad.

 

 A continuación les presentamos la entrevista que concedió el nuevo asesor de la comisión diocesana de servidores del Altar.

 

Padre Pablo, hace pocos días monseñor Francisco Javier lo ha nombrado asesor de los Servidores del Altar de la Diócesis de Villarrica y su nombramiento fue a pocas  de haber arribado a Chile desde su tierra natal España, después de haber celebrado los 50 años de matrimonio de sus padres.

Nos gustaría conocer un poco más acerca de su historia de vida, enfocado a este servicio tan sencillo y humilde que es servir a Cristo.

 

¿Fue Servidor del Altar o monaguillo en su niñez o juventud? ¿Cómo fue su experiencia?

 

Si, fui monaguillo en una Parroquia de Madrid dedicada a San Jorge desde los 12 años. Un seminarista de la Parroquia me invitó  a participar. Fueron años en los que crecí en el amor a la Eucaristía.

¿Siente el llamado a la vocación sacerdotal desde el grupo de servidores del Altar de su parroquia? ¿Podría contarnos más?

 

Propiamente el llamado no fue en el grupo de monaguillos, sino en una convivencia de los grupos juveniles de la Parroquia. Allí un sacerdote al que habían invitado desde la Parroquia–a quien nunca volví a ver-  nos contó su vocación. Yo no recuerdo tanto su historia como su mirada. Me sentí mirado por Jesús.  Yo salí de aquella reunión pensando: “yo quiero mirar así” y casi de inmediato pensé “Dios quiere que sea sacerdote para mirar como Él”.

Después de aquello, diversas cosas de mi vida cristiana me ayudaron a seguir adelante: la compañía de mi párroco, la cercanía a la Eucaristía, en la Parroquia y también en el colegio donde iba a misa todos los días. Mi participación en la vida parroquial, el grupo de juveniles y el de monaguillos –en el que éramos unos 15- la pastoral del colegio de los jesuitas de Madrid, también me ayudaron. Y por supuesto mi familia que es muy católica y que me han educado en la fe.

 

¿Cómo apoya su familia la decisión que ha medida crecía iba tomando?

 

Gracias a Dios pertenezco a una familia muy católica y desde el principio me apoyaron. Mis padres me animaron siempre a entregar la vida y en mi casa siempre era claro que una vocación era un privilegio para toda la familia. Todos los días rezábamos en Rosario en Familia y en él siempre pedíamos por nuestras vocaciones así que resultaba algo casi “natural”. En casa siempre era claro que lo importante era hacer siempre la voluntad de Dios.

Me aconsejaron que me dejase ayudar por un sacerdote e insistieron en que fuese muy aplicado en el colegio y estudiase mucho para ser un buen sacerdote. Y cuando entré en el Seminario a los 18 años, al terminar el Colegio, ellos me dieron su bendición.

 

¿Cómo se tomó este trabajo encargado por el Obispo? ¿Conocía el trabajo de los Servidores del Altar en la Diócesis y en particular de la Comisión diocesana la cual pastoreará?

 

Me tomó un poco por sorpresa este nuevo encargo, pero como todo lo que Dios me pide lo recibo con alegría y con la esperanza de servir a Dios y a la Iglesia. Conocía algo de las actividades de los Servidores del Altar  en las que he colaborado ocasionalmente. A los miembros de la Comisión les conozco sólo de esas ocasiones.

 

Sabemos que además de ser director espiritual del Seminario “San Fidel”, también colabora con la Pastoral vocacional y ha llegado hace poco a reemplazar al padre Ramón como capellán del Colegio de Humanidades, Ahora en esta nueva tarea ¿Qué oportunidades ve al asumir el cargo de asesor diocesano de Servidores del Altar?

 

Todas las tareas que me encomiendan ofrecen hermosos desafíos y las que se añaden en este año me llenan de ilusión. Aún tendremos que ver el modo en el que puedo colaborar en cada una, porque habrá que repartir el tiempo entre las mil actividades de las diversas ocupaciones que tengo. Pero con la ayuda de unos y otros imagino que saldremos adelante. Dios dirá al final de año cómo resulta. Sus oraciones son lo que más me ayudará.

 

¿Cuál es su proyección del trabajo a realizar con la Comisión Diocesana de Servidores del Altar?

 

Es sencilla: que Cristo sea más conocido y amado por los Servidores del Altar y que amen cada día más la Eucaristía y a la Virgen María. Eso es todo lo que espero que haga la Comisión. Todas las actividades deben ir encaminadas a eso.

 

Y por último ¿Qué mensaje de motivación a la participación y continuidad le enviaría a todos los niños, niñas y jóvenes servidores del Altar de la Diócesis?

 

Les animo a todos a buscar a Jesús, a entusiasmarse con el Evangelio y a continuar sirviendo a Jesús con ilusión sabiendo que es un privilegio muy grande estar tan cerca del Señor en la Eucaristía. Que no se cansen ni se rindan: Dios premiará la perseverancia y nadie le gana en generosidad.

 

Comisión Diocesana - Servidores del Altar - Diócesis de Villarrica

E-mail: servidoresdiocesisdevillarrica@gmail.com Fono: +56988588541