Invitado a la III Jornada de fortalecimiento para la misión

Pbro. José Andrés Arellano Navarro, MSP.

 

En el mes de mayo les presentamos la entrevista al sacerdote mexicano P. Andrés Arellano, miembro de la congregación Misioneros Servidores de la Palabra, quien se desempaña como vicario de la parroquia San Peregrino Laziosi, de la localidad de Pelluco en la ciudad de Puerto Montt. Además es encargado de Liturgia en la Arquidiócesis de Puerto Montt y recién el año 2017 organizó el primer encuentro de servidores del Altar del Arzobispado.

 

 

¿Cómo sintió usted el llamado de la vocación sacerdotal?

 

Dar esta respuesta siempre es complicada para todo consagrado, creo yo, porque no existe un momento puntual en donde decimos “aquí” el Señor me llamó. Fue algo paulatino, en mi experiencia de Iglesia  me fui dando cuenta de la necesidad que tenía primero yo de Dios y después los otros, además que pude constatar que Dios podía obrar a través de mí para dar una palabra de aliento o ayuda a los demás. Fue ahí en donde decidí dar una respuesta generosa a Dios para el servicio de mis hermanos.

 

¿Cómo fue que llegó a ser ordenado sacerdote en Puerto Montt?

 

Por obediencia. Pertenezco a una comunidad religiosa-misionera que quiere dar un servicio a la Iglesia.

El obispo de Puerto Montt, Monseñor Cristián Caro, escuchó hablar de mi comunidad misionera y pidió ayuda para atender una parroquia en su arquidiócesis, que en un primer momento se le dejó en lista de espera pero el obispo insistió y eso hizo ver a mis superiores que en realidad era una gran necesidad, entonces decidieron mandar a dos, entre esos yo. Cabe destacar que fui enviado como diácono en tránsito y en Puerto Montt fui ordenado sacerdote el día 12 de septiembre de 2015.

 

¿Qué nos puede contar acerca de la congregación Misioneros Servidores de la Palabra?

¿Cómo decanta su vocación al sacerdocio a los Misioneros Servidores de la Palabra?

 

Los MSP somos un instituto clerical de vida consagrada en donde nuestro carisma es evangelizar al laico para evangelizar con el laico. Esto lo hacemos a través de la Palabra de Dios, es decir con la Biblia en la mano. Específicamente dando talleres de Biblia y enseñando a la gente a hacer lo mismo, infundir en ellos el deseo misionero siguiendo el mandato de Cristo “Como el Padre me envió, así los envío a ustedes” (Jn 20, 21). Servimos a la Palabra con amor, generosidad y sacrifico porque estamos convencidos que “quien ha conocido a Dios no puede callar”. Además que  somos una comunidad que trabajamos con jóvenes a través de la música, el baile, etc.

Decidí entrar con los MSP por el testimonio que vi en los sacerdotes y religiosas de la comunidad: su servicio, su generosidad, su entrega y su alegría. Además porque los MSP brindamos a los jóvenes hacer una experiencia fuerte de misión por un año entero y eso me atrajo mas que la idea de ser sacerdote en un primer momento, ya después Dios nos va moldeando.

Sabemos que usted tiene muchas aptitudes musicales e incluso ha grabado algunas canciones en discos de su congregación.

¿Qué nos podría contar de esta manera de evangelización mediante el canto?

 

La música es el arte mas espiritual, nos une con lo trascendente, así que es ideal para evangelizar. Además creo necesario utilizar todas las herramientas posibles para llevar el mensaje de Dios a los mas alejados y pues la música ayuda demasiado.

Siempre hay que estar consientes que el único artista es Dios y nosotros simples instrumentos de su amor.

 

¿Qué tan importantes son para usted en su ministerio sacerdotal los servidores del altar?

 

La labor de los servidores del altar es muy importante porque: La Iglesia necesita renovarse y la alegría de la juventud le da vida a la Iglesia, además que se le da mayor dignidad a la eucaristía con la preparación adecuada de ésta, cosa en la que ayudan los servidores del altar. Otra cosa es que los servidores del altar son fuente de vocaciones para la Iglesia universal.

 

¿Qué percepción tiene acerca de la visita del Papa Francisco a Chile?

 

Fue motivo de esperanza y alegría para la Iglesia chilena. Ahora solo falta reflexionar sobre su mensaje y ponerlo en práctica.

 

Como invitado a la III Jornada de Fortalecimiento para la Misión

¿Cómo ha sido la experiencia misionera en su vida?

 

Mi experiencia en la misión ha sido muy grata, porque Dios me ha permitido vivir momentos muy agradables y reconfortantes, me siento como consentido de Dios, me ha permitido conocer muchas personas que se han quedado con “parte de mi corazón”. Además es la misión la que da sentido a mi vocación.

 

¿Qué mensaje les dejaría a todos los jóvenes que sienten en el llamado al sacerdocio o a la vida consagrada pero que sienten temor al llamado de Jesucristo?

 

Arriesgarlo todo por Cristo es segura ganancia. Nunca se pierde cuando se sigue a Cristo, así que jóvenes no teman, hay personas que ya los esperan, hay comunidades que ansían que alguien les comparta el amor de Dios.

 

 

Para finalizar, le pedimos que envíe un mensaje para animar la participación de la III Jornada de Preparación para la Misión de los Servidores del Altar este 12 de mayo.

 

Estamos perdiendo el sentido a nuestra existencia, le hemos perdido el sabor a las cosas, nos estamos cansando y sintiendo como trabajadores sin paga, por eso este tipo de encuentros nos ayudan a reencontrarnos con ese Amor que nos hizo despertar llamándonos a servir, por eso los invito a asistir a esta próxima jornada. Nos vemos.

 

 

Comisión Diocesana - Servidores del Altar - Diócesis de Villarrica

E-mail: servidoresdiocesisdevillarrica@gmail.com Fono: +56988588541