"Mi ilusión más grande es que todos los servidores del Altar

sean más amigos de Jesús y de la Virgen"

Padre Pablo Fernández-Martos montero,

asesor Diocesano servidores del Altar

 

El padre Pablo, hijo de Cristina y Antonio y sexto de siete hermanos, proviene de la diócesis de Getafe, España. Comienza su vida en la iglesia a los 12 años en la parroquia “San Jorge” de Madrid. Ordenado Sacerdote en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles, por Monseñor Francisco José Pérez y Fernández-Golfín, primer obispo de Getafe.

Ya ordenado comenzó su ministerio en la Parroquia Santo Domingo de Silos, en la localidad de Pinto. Luego le siguieron siete años como formador del Seminario Menor  de la diócesis de Getafe siendo al mismo tiempo párroco en la Parroquia San Juan Bautista, dentro del municipio en que se encuentra esta institución formativa.

De ahí fue destinado a la Parroquia Virgen del Carmen, en la ciudad de Móstoles, donde se desempeñó como párroco hasta que fue enviado a nuestra diócesis de Villarrica como Director Espiritual del Seminario, cargo en el que se desempeña en la actualidad, además de ser Asesor Diocesano de los Servidores del Altar desde abril de 2016 a la fecha.

A continuación les dejamos con la entrevista realizada al P. Pablo por www.servidoresdelaltar.cl.

 

Hace pocos días el Papa Francisco cumplió cuatro años como cabeza de nuestra Iglesia ¿Qué podría destacar del pontificado del Papa Francisco?

Tenemos que dar muchas gracias a Dios por nuestro Papa Francisco. Como sus antecesores nos confirma en la fe y con su estilo "propio" nos ha alentado a seguir con la misión evangelizadora y nos ha "removido" un poco de la postura un poco acomodada que teníamos los cristianos. En particular creo que el Año de la Misericordia ha sido un regalo de especial importancia para la Iglesia. También sus ejemplos de sencillez y alegría han dado un nuevo impulso a la vida de la Iglesia. Creo que hay que aprender a leer sus enseñanzas en sus gestos, pero también leer sus palabras, porque a veces nos quedamos en el gesto, pero no vamos a lo que el Papa nos quiere decir.

 

Este año se conmemora el centenario de las Apariciones de la Virgen de Fátima, ¿Qué le gustaría destacar de este aniversario que se vive en nuestra Iglesia?

Es un acontecimiento importante. La Virgen en Fátima nos ha pedido que recemos el Rosario para lograr la paz del Mundo y que hagamos oración y penitencia por la conversión de los pecadores y de reparar los corazones de Jesús y María. Por desgracia nos hemos olvidado de hacerlo, y hemos dado de lado esta petición de María. Los tres niños que vieron a la Virgen, Lucía, Francisco y Jacinta, siendo niños lo comprendieron muy bien y ofrecían a Dios sacrificios y ayunos por la conversión de los pecadores (por ejemplo daban la once a los pobres) y ofrecían a Dios las cosas que les costaban diciendo: "Oh Jesús es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María".

Ojalá que el testimonio de los Beatos -pronto santos- Jacinta y Francisco y de la Hermana Lucía -la vidente que hablaba con la Virgen y que murió hace poco- nos ayuden a ofrecer a Jesús por amor muchos regalos de amor a lo largo del día.

 

Padre, usted cumplió un año como Asesor de nuestra Comisión ¿Qué le ha parecido trabajar con los servidores del Altar de nuestra Diócesis?

 Estoy feliz y muy agradecido por todo el trabajo que desarrolla la comisión diocesana por ser todos tan trabajadores y sobre todo porque aman mucho a Dios y a la Iglesia.

 

¿Cuál ha sido uno de sus mayores desafíos siendo parte de la comisión diocesana de los servidores del Altar?

El desafío a  continuar con el plan pastoral que se había puesto en marcha hace unos años y tratar quizá alentar el trabajo conjunto con otros grupos y comisiones de la diócesis.

 

¿Cuáles son las metas que usted desea lograr como asesor de los servidores del Altar?

Mi ilusión más grande es que todos los servidores del Altar sean más amigos de Jesús y de la Virgen y me encantaría que se multiplicasen los grupos de acólitos en toda la diócesis.

 

Para finalizar, ¿Qué mensaje le daría a quienes se encuentran desmotivados en su servicio al Altar?

 Les diría que ¡hay que seguir! El servicio del Altar es un PRIVILEGIO, y quien tiene ese don lo tiene que aprovechar. Además son ellos los que tienen que arrastrar a otros a vivir esta experiencia. No olviden que las dificultades nos hacen más fuertes y recuerden también a tantos cristianos que en muchos lugares del mundo viven su fe en persecución, ¡Cuánto les gustaría poder ayudar al Altar de Dios! Por ellos también trabajamos.

Dios os bendiga

 

 

Comisión Diocesana - Servidores del Altar - Diócesis de Villarrica

E-mail: servidoresdiocesisdevillarrica@gmail.com Fono: +56988588541