ʺSI SIENTEN ESE LLAMADO DE DIOS EN SU CORAZÓN NO SE ACHIQUEN ANTE ESA INVITACIÓNʺ

MARIO ENRIQUE LÓPEZ PINO,

EX‑SERVIDOR DEL ALTAR DE LONCOCHE

 

Mario Enrique López Pino, joven loncochense de 31 años y ex‑servidor del Altar en la parroquia ʺInmaculada Concepciónʺ, vive con sus padres y desde su nacimiento vive con una parálisis cerebral espástica, la cual no fue impedimento para que en su etapa de escolar en el colegio Santa Cruz de Loncoche, se integrara al grupo de acólitos de la parroquia. Actualmente Mario ha estado realizando cursos de computación, los cuales le permiten mantenerse informado y conectado a las redes sociales. Para este mes de abril queremos destacar su tremendo testimonio de fe y servicio, a continuación les dejamos la entrevista realizada en su hogar.

 

¿Cual fue el motivo por el cual decidiste ser parte del grupo de acólitos?

Bueno, primero que todo para acercarme a Dios y generar amigos y lazos de amistad, fui invitado a formar parte de los servidores del altar por Don (Pbro.) Jorge Gutiérrez.

 

¿Cuanto tiempo estuviste dentro del grupo?

Dos años y fracción, no me acuerdo exactamente, porque ingresé alrededor del año 1998 aproximadamente.

 

¿Qué significó para para ti, para tu vida sentirte parte de los Servidores del Altar?

En lo personal fue una experiencia muy hermosa, porque para mi ser acólito fue como sentirme hermano, porque cuando ingresamos a la iglesia somos todos hermanos, me sentí muy acogido por parte de todos los demás acólitos.

 

¿Qué experiencia como Servidor del Altar destacarías? ¿Por qué? ¿Recuerdas alguna anécdota que quisieras contar?

Fue muy bonita, a pesar del poco tiempo que estuve, aprendí a ser una mejor persona.

Yo me acuerdo que una vez el padre Pancho (Pbro. Francisco Peralta) nos pilló sacando membrillos sin permiso y me pilló a mi debajo del árbol mientras los demás sacaban los membrillos, y yo le dije que eran para mi mamá, porque ella iba a hacer dulce.

Además siempre recuerdo que cuando acolitaba, siempre al momento de campanillas en la Consagración se debían tocar dos veces las campanas, y yo por lo general tocaba 4 veces.

 

¿Qué rol cumplió tu madre dentro de todo este proceso?

¿Te apoyó firmemente desde un principio para llevar a cabo esta idea?

Fue un apoyo fundamental, porque me decía que era mi decisión entrar a la iglesia, y yo siempre tome mis decisiones solo, soy independiente, ella siempre me apoyó, me acompañó a todos los lugares, incluso participamos del jubileo del año 2000 que realizó en la Rinconada en Loncoche.

 

¿Te sentiste incluido desde el primer momento por parte del grupo de los Servidores del Altar?

Siempre me sentí incluido, me hicieron sentir como un verdadero hermano mas de la iglesia y yo se los agradezco mucho, porque en ese instante estaba pasando por un mal momento en mi vida, entonces ese apoyo fue muy importante para mi, fue una gran experiencia.

 

¿Que mensaje le darías a todos esos niños/as que sienten ese llamado al servicio y que aun no se atreven a ser parte de los Servidores del altar?

El mensaje es que si sienten ese llamado de Dios en su corazón no se achiquen ante esa invitación, sean parte de la iglesia porque es lo mas bonito que hay, es una experiencia fantástica. Les diría a todos que no tengan miedo de servir al Señor, ya que todos podemos hacerlo.

 

Finalmente quiero agradecer principalmente al Padre Pancho (Pbro. Francisco Peralta) por hacerme parte del grupo de los Servidores del Altar y a todos los servidores que me acompañaron en este peregrinar del Señor.

 

 

Comisión Diocesana - Servidores del Altar - Diócesis de Villarrica

E-mail: servidoresdiocesisdevillarrica@gmail.com Fono: +56988588541